22 sept 2010

HONESTIDAD

Las personas honestas son transparentes, no tienen nada que ocultar y por lo tanto no necesitan actuar a escondidas. Somos honestos cuando expresamos lo que sentimos, cuando somos francos, cuando tenemos la capacidad y el valor de reconocer y decir siempre la verdad. La honestidad es indispensable para la vida en comunidad pues permite hacer la confianza entre sus miembros, lo mismo que el respeto. Una persona honesta puede confiar en quienes la rodean y a la inversa, mientras que la deshonesta no tiene esa posibilidad ya que, como dice el refrán, “Cada ladrón juzga por su condición”.

Debemos ser honestos no solo con los demás sino también con nosotros mismos. No debemos mentir a los demás ni mentirnos a nosotros. Ni engañar, engañarnos, la mentira oculta fácilmente, pero una mentira nos puede llevar a otra y luego a otra y todo se vuelve tan fácil, en apariencia, que, sin darnos cuenta, hemos adquirido este hábito y nos convertimos en mentirosos.

Así como la honestidad es un ingrediente esencial en la amistad y en todas las relaciones humanas, también lo es en el trabajo y en el estudio. Trabajar o estudiar con honestidad implica esmerarse en hacer lo mejor, de la mejor manera y con los mejores resultados, respetando siempre a los demás.

El robo, la mentira, el engaño, el soborno, son las herramientas que usan los deshonestos para conseguir sus propósitos.

15 sept 2010

PERSEVERANCIA

El que persevera alcanza, reza el refrán popular. En efecto, cuando emprendemos una tarea, la perseverancia es crucial para llevarla a buen término. La falta de determinación, las dudas y las vacilaciones nos pueden alejar, en cambio, del camino que conduce a la realización de nuestros proyectos.
La perseverancia también es esencial cuando nos consagramos a una causa. Si luchamos por un ideal, de nada nos sirve estar plenamente convencidos si no resistimos hasta el final, sorteando las dificultades.
El tiempo y la perseverancia son los mejores aliados de las personas que saben aprovechar las oportunidades que la vida les presenta para salir adelante y destacarse en su campo de acción. Mal enfocada, sin embargo, la perseverancia puede convertirse en testarudez, terquedad u otras muestras de rigidez mental que no ocasionan sino fastidio y problemas. Por eso siempre debe ir de la mano de la responsabilidad, la honestidad, la capacidad de reconocer los errores y rectificar.
La pereza, la indecisión, la falta de convicción, el abandono, la irresponsabilidad y la inconstancia son incompatibles con la perseverancia.
"Nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos."



8 sept 2010

RESPETO

E
l respeto es la base para una convivencia armónica. Sabemos lo que significa respetar cuando tenemos claro hasta dónde llegan nuestros límites y dónde comienzan los de los demás. Debemos respetar los derechos de cada persona, sus sentimientos, sus ideas, sus espacios, su intimidad, su tiempo, su trabajo, sus pertenencias. De esta manera nuestras relaciones serán siempre claras, cordiales y sin conflictos.

Cuando nos queremos y nos valoramos, nos respetamos a nosotros mismos y de esta forma nos ganamos el respeto de los demás. Quien no se quiere a si mismo, no puede establecer limites para que las otras personas sepan hasta dónde puede llegar.

Para ejercer la autoridad es muy importante tener claro el sentido de respeto: el hecho de tener personas bajo nuestro control no es una razón para ignorar sus derechos. Los gobernantes deben respetar a los gobernados, así como los padres deben respetar a los hijos, los profesores a los alumnos y los hermanos a nuestros superiores y a nuestros mayores.
Ser respetuoso es muestra de buena educación, Una persona bien educada respeta las normas de la comunidad en la que se desenvuelve al igual que las  de su familia, de su escuela, de su trabajo, de su barrio.

Así como debemos respetar a las personas que nos rodean, también le debemos respeto a la naturaleza y a los animales, Y la mejor manera de manifestarlo es no contaminar ni destruir nuestro medio ambiente y cuidar todas la especies animales y vegetales, ya sean bellas o de aspecto no muy agradable.

La desconsideración, la intolerancia, la descortesía, y las ofensas son propias de personas irrespetuosas.


“Siempre es más valioso tener el respeto, que la admiración de las personas.”


1 sept 2010

AUTODISCIPLINA




L
a autodisciplina nos permite llevar una vida independiente. Si la practicamos, no necesitamos del control permanente de nuestros padres, profesores  cualquier otra persona adulta, pues somos de alguna manera nuestros propios educadores. Tampoco necesitamos del castigo porque actuamos con responsabilidad. Cuando somos autodisciplinados, tenemos la capacidad de controlar nuestros arrebatos e impulsos y medir las consecuencias de nuestros actos; ordenamos nuestra cabeza y nuestros pensamientos, lo que nos permite actuar con lucidez y cordura. 
Cuando nos fijamos metas y luchamos hasta alcanzarlas sin escatimar esfuerzos ni sacrificios, podemos decir que somos autodisciplinados.
La responsabilidad es muestra de autodisciplina. Las personas responsables asumen las consecuencias de sus actuaciones, ya sean buenas o malas, y no se dejan llevar por arrebatos que las pueden alejar del fin que persiguen; siempre cumplen con sus compromisos por encima de todo y son absolutamente dignas de confianza.
Damos muestras de autodisciplina cuando somos capaces de renunciar a algo que nos ofrece una satisfacción inmediata  y nos decidimos por una opción quizás menos placentera o agradable del momento, pero que nos traerá un gran bienestar en el futuro. La autodisciplina nos enseña a mirar hacia delante y a no desperdiciar el tiempo presente, que es muy valioso y hay que emplearlo bien. 
La pereza, el facilismo, la desobediencia, la codicia, la imprudencia, los excesos, los vicios y la desmesura son muestras de falta de autodisciplina.